lunes, 17 de enero de 2011

Ruta hacia el Este

Igor recojiendo tributos por Klavdiy Lebedev (1852-1916)

Aunque el comienzo de le era vikinga está definida por los registros documentales de incursiones al oeste de la Escandinavia, en las islas Británicas y la costa de Europa noroccidental, los escandinavos estaban igual de activos en las tierras del este, en esta época, como comerciantes, saqueadores y, en algunos casos, colonizadores.


Ruta de los Varegos

Historia y Leyenda

Entre las sociedades ágrafas situadas en torno al mar Báltico, no existen documentos de la época que cartografíen el curso de los acontecimientos vikingos en esta zona, aunque más al sur y al este en ocasiones los vemos a través de los ojos de árabes y bizantinos. Sorprendentemente, existe una importante fuente de la Europa occidental. En el 839, en Ingelheim (cerca de Maguncia, junto al Rin), el emperador franco Luis el Piadoso recibió a emisarios enviados desde Constantinopla por el emperador bizantino Teófilo.
Con ellos llegaron algunos hombres que habían sido enviados por su rey en una misión diplomática a Constantinopla. Teófilo se había mostrado reacio a enviar de regreso a estos hombres por la ruta por la que habían llegado, porque eso les habría llevado a pasar entre “tribus primitivas que eran fuertes y salvajes”, de modo que se les había mandado a Luis junto a sus propios emisarios y expresó su esperanza de que él pudiera enviarlos a casa por una ruta más segura. Estos hombres se llamaban a sí mismos rus, la primera referencia al pueblo cuya identidad está perpetuada en el nombre de Rusia. Luis, sin embargo, los llamaba suecos, por lo que originó una pregunta que iba a ser políticamente molesta un milenio más tarde: el grado de influencia de los vikingos suecos en la creación del Estado ruso eslavo.

La Crónica de los años pasados, escrita en Kiev a principios del siglo XII y conocida por los estudiosos modernos como la Primera crónica rusa, es la fuente autóctona más importante sobre la historia antigua de Rusia. Cuenta que en el 862 eslavos y otras tribus cruzaron el mar hasta encontrar un grupo de gentes que se denominaban rus, y les invitaron a que fueran sus gobernantes. Rurik, el mayor de los tres hermanos que aceptaron la invitación, se estableció según se dice en Novgorod (más probablemente Goroscide) y fundó la dinastía de los Ryurik, que gobernó Rusia hasta 1598. Aunque la historia de Rurik es una leyenda parcial en el mejor de los casos, los vínculos de la región con Escandinavia están confirmados por pruebas arqueológicas.

En torno al 882, Oleg, pariente y sucesor de Rurik, tomó Kiev y la convirtió en la capital de la Rus; hacia el reinado de Igor (913-945) el Estado rus (con una población predominantemente eslava) se extendía desde el golfo de Finlandia hasta el curso bajo del ríoDniéper. Estos primeros gobernantes tenían nombres nórdicos, aunque traducidos en forma eslava, pero Svyatoslav, el hijo de Igor, tenía un nombre eslavo, como lo tuvieron sus sucesores, y hacia finales del siglo X la identidad eslava había pasado a ser totalmente dominante.

Escalas en un viaje hacia el sol

Un corto viaje de 240 km. desde Suecia hacia el este a través del mar Báltico, quizá con una parada a medio camino en las islas de Áland, llevaba a los mercaderes hasta el golfo de Finlandia. Recientemente se ha informado sobre hallazgos en el suroeste de Finlandia, en Kirksundet,Hitis, de joyas de estilo escandinavo e incluso de fragmentos de una piedra rúnica –la única encontrada en Finlandia-; tal vez este fuera un punto de descanso de comerciantes en su camino hacia el este.
Los escandinavos se habían internado sin duda más allá del golfo de Finlandia hasta Rusia hacia finales del siglo VIII. Remontando el río Neva hasta el lago Ladoga, podían virar hacia el sur y continuar subiendo por el Volkhov hasta Staraya Ladoga. Fundada como un asentamiento de artesanos y comerciantes en torno al año 750, Ladoga era una población que actuaba como nexo de unión entre el Báltico y Europa oriental. Sin duda había escandinavos allí, bien de paso, estacionalmente o quizás como residentes durante periodos más largos; su cementerio, con sepulturas de hombres y mujeres en barcos, ha sido identificado en Plakun justo al otro lado del río.
Unos 200 km. río arriba de Ladoga siguiendo el Volkhov se alza la importante ciudad medieval de Novgorod (“la nueva ciudad”). Las excavaciones han revelado que fue fundada en la década del año 950, y han dejado al descubierto algunos objetos escandinavos. A finales de la década de 1970, sin embargo, una investigación en el yacimiento cercano de Ryurikovo Gorodisce (“la ciudad abandonada de Ryurik”) mostró que allí había habido un asentamiento con conexiones escandinavas en el siglo IX, bastante antes de que existiera Novgorod. Esta pequeña comunidad defendida desde lo alto de una colina era un enclave estratégico desde el que controlar la zona circundante, y un centro para la artesanía y el comercio de larga distancia.
La presencia vikinga se refleja en una amplia variedad de piezas arqueológicas. Por ejemplo, hay joyas típicamente escandinavas, que incluyen piezas femeninas como fíbulas “de brazos iguales” (equal-armed) y colgantes (uno de ellos en forma de valquiria) y una gran cantidad de objetos mágicos y para el culto, entre ellos dos amuletos rúnicos y varios amuletos en forma de martillo de Thor. Por el contrario, la cerámica es de tipo local, las tradiciones constructivas pertenecen a la Europa oriental y existe cierta variedad de piezas arqueológicas eslavas, bálticas y finesas. Los inmigrantes vikingos, particularmente en Suecia, eran un elemento significativo de la población de Gorodisce, pero su identidad fue cambiando a medida que se fueron mezclando con las gentes locales; hacia finales del siglo X, los objetos de estilo escandinavo prácticamente habían desaparecido.

Túmulos de Staray Ladoga
Infiltrándose en dirección sur desde Gorodisce o aproximándose por una ruta alternativa desde el Báltico a lo largo del rio Dvina, y viajando a pie entre ambos ríos, los vikingos podían penetrar en la cuenca del río Dniéper y llegar al asentamiento de Gnjozdovo, aproximadamente a medio camino en la ruta que bajaba hasta Kiev; también permitíael acceso al río Oka y desde allí al Volga. Fortificado a principios del siglo X, y con 16 ha. de viviendas habitadas por comerciantes y artesanos, los restos arqueológicos más famosos provienen de una vasta colección de cementerios. Algunos túmulos contienen los restos incinerados de guerreros que habían sido enterrados en barcos junto con sus armas; varios estaban acompañados también por mujeres, tal vez víctimas de sacrificios. Gran parte de los detalles de estos descubrimientos aún tienen que ser analizados y publicados, y las contribuciones autóctonas a estas prácticas requieren mayor estudio. En cualquier caso, existen pruebas claras de una presencia vikinga, con joyas escandinavas y amuletos de los tipos encontrados en Gorodisce.
Parte de un tesoro de Gnjozdovo
A pesar de las pruebas documentales que nos hablan de su importancia, existen pocos indicios arqueológicos sobre Kiev en este periodo crucial. Los documentos bizantinos llenan los huecos de la historia, aunque un viaje desde Kiev hasta Bizancio implicaba descender 800 km por el Dniéper y después navegar 640 km a través del mar Negro. Fueran cuales fueran las amistosas declaraciones de los enviados rus al emperador Teófilo en el 839, Constantinopla fue atacada en el 860 por una flota rus que se dice constaba de doscientos barcos. Puede que Kiev tomara parte en este asalto, aunque esto ocurrió más de veinte años antes de que los rus tuvieran el control de la ciudad, según se tiene constancia. Fue ya sin duda el Rus de Kiev el que atacó otra vez Bizancio en el 907, tras lo cual un tratado de comercio en el 911-912 trajo treinta años de paz antes de una nueva ronda de hostilidades en la década de 940 y un nuevo tratado en el 945. Este acuerdo muestra lo que querían los rus, ya que incluía regulaciones sobre cuánta seda podían comprar.


Pueblo vikingo de Aros, año 950

El emperador de la época, Constantino Porfirogeneta, registró como cada año, a finales de primavera, llegaban naves de Kiev desde Gorodisce, Gnjozdovo y otros asentamientos. Los kievitas tenían preparados también sus cargamentos de pieles y esclavos, y ponían a punto sus botes para el peligroso viaje a Constantinopla. Constantino se aseguró con éxito de que los rus no pudieran usar sus viajes comerciales como pretexto para atacar Constantinopla, y desde entonces las relaciones entre rus y bizantinos mejoraron en líneas generales. No fue de poca ayuda que el gobernante kievita Vladimir se convirtiera al cristianismo ortodoxo griego en el 988 y se casara de paso con la hermana del emperador. En esta época, no obstante, el Estado rus era básicamente eslavo, no escandinavo, y en el momento del último asalto sobre Constantinopla, en el 1043, el interés de los verdaderos guerreros vikingos estaba más centrado en unirse a la Guardia Varega del emperador que a los atacantes.

El comercio rus con el mundo árabe

Numerosas monedas bizantinas y árabes encontradas en asentamientos rus, al igual que balanzas y pesas, dan testimonio del comercio y ponen de relieve cómo prosperaban los rus gracias al aprovechamiento de dos rutas comerciales complementarias. Un eje norte-sur conectaba con el mundo mediterráneo oriental de Constantinopla con el Báltico, y una ruta este-oeste resultaba provechosa para cualquier mercader vikingo o rus que estuviera dispuesto a aventurarse en dirección este hasta los mercados de los búlgaros del Volga, quienes a su vez controlaban buena parte del comercio entre Europa y el este.
El Estado islámico samaní que ocupaba los actuales Turkmenistán, Uzbekistán y Kazajistán fue un contacto importante económicamente, pero el mercader intrépido también podía alcanzar Bagdad. De hecho, fue el árabe Ibn Fadlan, enviado en el 921 en misión del califa de Bagdad al rey de los búlgaros del Volga, quien registró sus impresiones de los rus con los que se encontró: “Nunca he visto ejemplares físicos más perfectos, altos como palmeras datileras, rubios y de complexión rubicunda […] cada hombre tiene un hacha, una espada y un cuchillo, y no se separa de ellos en ningún momento. Las espadas son anchas y acanaladas, de estilo franco…”.
Otros comentarios, por ejemplo sobre su higiene, no eran tan halagadores. Su descripción relativamente detallada de las ceremonias funerarias en honor de un rus importante culmina con el sacrificio de una joven esclava y su incineración junto al señor en el interior de un barco, junto con armas y animales, y el posterior levantamiento de un túmulo señalado por un poste de madera. La cuestión de qué parte de esta y de otras costumbres rus eran producto de una amalgama de tradiciones escandinavas, eslavas y del este de Europa aún es objeto de debate.

Inscripción Rúnica en la iglesia bizantina de Santa Sofía, Estambul.
 

El geógrafo árabe Ibn Khordadbeh, en sus escritos en torno al 840, describía a los mercaderes rus como “una clase de europeos, que traen pieles de castor y de zorros negros y espadas de las partes más alejadas de su tierra […] Viajan hasta el mar Caspio y se lanzan a la mar, haciendo escala en cualquier punto que desean. A menudo traen sus mercancías en camellos […] hasta Bagdad, en donde eunucos eslavos les hacen de intérpretes”.
No todas las incursiones a través del Caspio fueron tan pacíficas. Al Mas’undi, en sus escritos de mediados del siglo X, recoge cómo en el 910 una flota de dieciséis barcos cruzó el Caspio y atacó Bakú y Azerbaiyán. Otro ataque tuvo éxito inicialmente en la misma zona en el año 943, pero tras la toma de la ciudad de Berda’a, los contraataques y las enfermedades tuvieron graves consecuencias sobre los rus y se vieron finalmente obligados a retirarse. Los musulmanes abrieron sin dilación las tumbas de los rus muertos y cogieron las espadas que se habían enterrado en ellas; espadas que se sabe seguían teniendo un gran valor medio siglo después.

El siglo XI fue testigo del interés continuo de los vikingos en el este. En el 1041, unos vikingos suecos liderados por Ingvar El-que-viajó-lejos emprendieron una expedición a Serkland, “la tierrade los sarracenos”, que probablemente hace referencia al territorio controlado por el califa de Bagdad.
Los hechos se convirtieron en tema de una saga islandesa, y quizás habrían sido rechazados como algo totalmente ficticio de no ser porque treinta piedras rúnicas, principalmente en la región sueca de Mälaren, conmemoran a los miembros perdidos de la expedición. La más evocadora es la piedra de Gripsholm:

“Tola levantó esta piedra en memoria de su hijo Harald, hermano de Ingvar. Viajaron lejos como hombres en busca de oro y en el este dieron de comer al águila.Murieron al sur en Serkland”

Fuente: El Mundo de los Vikingos de Richard Hall, ediciones Akal

Vladimiro I de Kiev

San Vladimiro Sviatoslávich el Grande (en ruso: Владимир I Святославич; en ruso antiguo: Володимеръ Святославичь; Vladímir se castellaniza como Vladimiro) (958 — Monasterio de Berestovo 1015) fue príncipe de Nóvgorod (970) y gran príncipe de Kiev (980-1015); se convirtió al Cristianismo en 988, e inició el Bautismo de la Rus de Kiev. Era hijo del príncipe Sviatoslav I.



De acuerdo a la Crónica Primaria, la crónica más temprana de la Rus de Kiev, su nombre real fue Volodímer (en ruso antiguo: Володимеръ). Dependiendo del idioma este nombre puede tener variaciones: en moderno ucraniano Volodýmyr (Володимир), en moderno ruso Vladímir (Влади́мир), en nórdico antiguo Valdamarr y en moderno idioma escandinavo como Valdemar.

Llegada al trono

Vladimiro fue el último hijo de Sviatoslav I de Kiev y Malusha, descrita en las leyendas como una profeta que vivió hasta los 100 años y fue llevada al palacio desde su cueva para predecir el futuro. El hermano de Malusha, Dobrynya, fue el tutor de Vladimiro y un gran consejero. Sviatoslav designó a Vladimiro como gobernante de Nóvgorod, mientras que a Yaropolk, su hijo legítimo, le dio Kiev. Después de la muerte de Sviatoslav en el año 972, se desató una guerra entre Yaropolk y su hermano menor Oleg, regente de Drelinia, tierra de los dreulianos. En el año 977, Vladimiro visitó a Haakon Sigurdsson, gobernante de Noruega, y reclutó la mayor cantidad de guerreros vikingos que pudo para que le ayudaran a recuperar Nóvgorod. Al año siguiente, marchó contra Yaropolk.



En su camino a Kiev, envió embajadores a Rógvolod, el príncipe de Pólotsk, para pedir la mano de su hija Rogneda. La princesa se rehusó a casarse on él, pero Vladimiro atacó Pólotsk y tomó a Rogneda a la fuerza. Además, Pólotsk resultó ser un lugar clave, junto con Smolensk, para la toma de Kiev en el año 980, cuando Vladimiro acusó a Yaropolk de traición, y aquél fue proclamado gobernante de la Rus de Kiev, o Principado de Kiev.

Su reinado

Ya como regente del principado, Vladimiro continuó expandiendo sus territorios. En el año 981 conquistó numerosas ciudades ubicadas en lo que hoy es la Galicia ucraniana; en el año 983 tomó control de la zona que se encuentra entre Lituania y Polonia, además de construir muchas fortalezas y colonias alrededor de su reino.

A pesar de que el cristianismo había ganado muchos adeptos, Vladimiro permaneció como pagano, llegando a tener hasta 800 concubinas y numerosas esposas, erigiendo estatuas y templos paganos. Sin embargo, por consejo de sus allegados, Vladimiro envió a varios emisarios a estudiar las religiones de varios de los países vecinos que le habían pedido que se uniera a sus respectivas religiones. Finalmente se convirtió al cristianismo, debido a lo maravillados que quedaron sus emisarios al llegar a Constantinopla y ver los festivales que la Iglesia Bizantina había preparado para ellos. En el año 988, negoció la mano de la hermana del emperador Basilio II, Ana Porfirogéneta. Fue la primera boda realizada entre una princesa griega y un bárbaro, para lo cual Vladimiro fue bautizado antes de poder formalizar el matrimonio. El bautizo y el matrimonio le hicieron grandes cambios en su carácter. A su regreso a Kiev, derribó todos los monumentos paganos y construyó numerosas iglesias, entre ellas la iglesia de la Dormición de la Virgen. Fue la primera iglesia de piedra de Kiev, y ordenó su construcción entre 989 y 996 por trabajadores bizantinos y locales para conmemorar el bautismo de la Rus de Kiev.


 Sin embargo, existe otra versión sobre la conversión de Vladimiro al cristianismo. En el año 987, Bardas Sclerus y Bardas Phocas se revelaron contra el emperador Basilio II. Los dos rebeldes unieron fuerzas por un tiempo, pero poco después Bardas Phocas se autoproclamó emperador. Basilio pidió al Rus de Kiev ayuda, aunque en esa época se consideraban enemigos. Vladimiro accedió a cambio de la mano de su hermana, y aceptó convertirse al cristianismo ortodoxo. Cuando los arreglos para la boda terminaron, Vladimiro envió 6000 tropas al imperio bizantino y pusieron fin a la revuelta.

Después de su matrimonio con Anna, formó un gran consejo con sus más cercanos consejeros, además de sus 12 hijos. Murió en Berestovo, cerca de Kiev; su cuerpo fue desmembrado y distribuido ente sus numerosas fundaciones sagradas y venerado como reliquia. Una de las universidades de Kiev lleva el nombre del personaje que cristianizó y civilizó la Rus de Kiev; la Orden de San Vladimiro se encuentra en Rusia y el Seminario Teológico Ortodoxo de San Vladimiro en Estados Unidos.
Su día se celebra el 15 de julio.

En el 2006 se realizó una película de animación rusa, dirigida por Yuri Kulakov, sobre los tiempos del reino Rus, contando la historia de este personaje. Hay que decir que es de una calidad asombrosa. 
Gracias a el drakkar.blospot.com por el enlace:


Os dejo la primera parte, de ocho, que podéis ver en youtube. 
Siguiendo el mismo enlace encontraréis el resto y podréis ver la película al completo (en idioma original, claro)

Fuente: Wikipedia y Eldrakkar.

Yaroslav I el Sabio


Yaroslav I el Sabio (Yaroslav Mudryi) (c. 978, Kiev - 20 de febrero de 1054, Kiev) (eslavo oriental: Ярослав Мудрый; nombre cristiano: Jorge; nórdico antiguo: Jarizleifr; también puede verse escrito como Yaroslao) fue tres veces Gran Príncipe de Nóvgorod y Kiev, uniendo temporalmente ambos principados. Durante su largo reinado, el Rus de Kiev alcanzó el apogeo de su florecimiento cultural y poder militar.
*

 Su camino al trono

La vida temprana de Yaroslav está cubierta de misterio. Fue uno de los numerosos hijos de Vladimir el Grande, probablemente el segundo con Rogneda de Polatsk, aunque su edad real (según indica la Crónica de Néstor y lo corrobora el examen de su esqueleto en los años 1930) lo ubicaría entre los hijos más jóvenes de Vladimir. Se sugirió que este era un hijo extramatrimonial tras el divorcio de Vladimir de Rogneda y su casamiento con Ana Porfirogéneta, la hermana menor de Basilio II, o incluso que éste era hijo de la misma Ana Porfirogéneta. Yaroslav aparece en la Saga nórdica con el nombre de Jarisleif el Cojo; su legendaria cojera (que provenía probablemente de un flechazo) fue corroborada por los científicos que examinaron sus restos.

En su juventud, Yaroslav fue enviado por su padre para gobernar las tierras del norte de Rostov pero fue transferido a Nóvgorod, como heredero mayor del trono, en 1010. Mientras vivía allí, fundó la ciudad de Yaroslavl en el Volga. La relación con su padre era aparentemente tensa, por lo que Vladimir legó el trono de Kiev a su hijo menor, Boris. En 1014, Yaroslav se negó a pagar tributo a Kiev y sólo la muerte de Vladimir evitó la guerra.


 Durante los próximos cuatro años Yaroslav hizo una complicada y sangrienta guerra por Kiev contra su medio hermano Sviatopolk, que tenía el apoyo de su suegro, el duque Boleslao I el Bravo. Durante el curso de esta lucha varios de sus hermanos (Boris y Gleb, Svyatoslav) fueron brutalmente asesinados. La Crónica de Néstor acusa a Svyatopolk de haber planeado estos asesinatos, mientras que la Saga de Eymund es a menudo interpretada como una narración de la historia del asesinato de Boris por los Varegos a cargo de Yaroslav.

Yaroslav derrotó a Svyatopolk en su primera batalla, en 1016, y este huyó a Polonia. Pero Svyatopolk regresó con tropas polacas, suministradas por su suegro, el duque Boleslao I el Bravo, tomó Kiev y repelió a Yaroslav a Nóvgorod. En 1019, Yaroslav eventualmente prevaleció sobre Svyatopolk y estableció su dominio en Kiev. Una de sus primeras acciones como Gran Príncipe fue otorgar a los novgorodenses leales (quienes lo ayudaron a recuperar el trono) varias libertades y privilegios. De esta manera se estableció la fundación de la República de Nóvgorod. Los novgorodenses respetaban a Yaroslav más que a otros príncipes kieveños y la espléndida residencia de la ciudad (donde a menudo se reunía el Veche), situada al lado del mercado, recibió el nombre de Yaroslavovo Dvorishche. Se piensa que en este período Yaroslav promulgó el primer código de leyes, la Justicia de Yaroslav o mejor conocida como Russkaya Pravda, en las tierras eslavas orientales.


Su reino

Dejando a un lado la legitimidad de los reclamos de Yaroslav al trono de Kiev en su acusación por el asesinato de sus hermanos, Néstor y posteriormente varios historiadores rusos a menudo lo representan como un modelo de Sabio. Un lado menos atractivo de su personalidad puede ser revelado a través del hecho de que encarceló de por vida a su hermano menor, Sudislav. Otro de sus hermanos, Mstislav de Tmutarakan, cuyo reino bordeaba el Cáucaso Norte y el Mar Negro, se apresuró a Kiev y venció a Yaroslav en 1024. Inmediatamente Yaroslav y Mstislav dividieron el Principado de Kiev: mientras que Yaroslav permaneció con la ribera oriental del Dniéper, cuya capital es Chernigov, la ribera occidental fue cedida a Mstislav, hasta su muerte en 1036, año en el que Yaroslav reunió nuevamente todo el territorio del Estado de Kiev bajo su mando.

En su política exterior, Yaroslav contó con la alianza de Escandinavia e intentó debilitar la influencia del Imperio bizantino en Kiev. En 1030 reconquistó Rutenia Rojo, y concluyó una alianza con el rey Casimiro I el Restaurador, cerrada con el posterior casamiento de la hermana de Yaroslav, María. En otro exitoso asalto militar, ese mismo año, conquistó el hipotético fuerte estoniano de Tarbatu, donde construyó su propio fuerte, que recibió el nombre de Yuriev (por San Jorge, o Yury, santo patrono de Yaroslav). Además forzó a la provincia circundante de Ungannians a pagar un tributo anual.

En 1043 Yaroslav dirigió un asalto naval contra Constantinopla inducido por su hijo Vladimir Vyshata. Aunque el ejército Rus fue derrotado en la Guerra Ruso-Bizantina (1043), Yaroslav decidió terminar la guerra con un tratado favorable y el casamiento prestigioso de su hijo Vsevolod con la hija del emperador. Se sugirió que la paz fue ventajosa debido a que los kieveños tomaron posesión del Imperio bizantino en Crimea, Quersoneso.


 Para defender a su estado de los Pechenegos y de otras tribus nómadas amenazadoras del sur, Yaroslav construyó una línea de fuertes, que abarcaban Yuriev, Boguslav, Kanev, Korsun y Pereyaslav. Para celebrar su decisiva victoria sobre los Pechenegos en 1036 (quienes nunca trataron con Kiev), este patrocinó la construcción de la catedral de Santa Sofía de Kiev, que fue uno de los edificios más representativos del siglo XI, en 1037. Otros celebrados monumentos de su reino, tales como la Puerta de Oro de Kiev, sufrieron un grave deterioro.



Yaroslav fue un destacado patrocinador de libros de cultura y del aprendizaje. En 1051 tuvo un monje ruso, Ilarion (Hilario), que proclamó a Kiev metropolitana, cambiando de esta manera la antigua tradición bizantina de ubicar a los griegos en sedes episcopales. El discurso de Ilarion sobre Yaroslav y su padre Vladimir es a menudo citado como el primer trabajo de la literatura rusa.

Vida familiar y posteridad

En 1019, Yaroslav se casó con Ingegerd Olofsdotter, hija del rey de Suecia Olaf el Tesorero, y le dio la ciudad y condado de Ladoga como regalo de casamiento y parte del trato. Se presume que Yaroslav había estado casado anteriormente con una mujer llamada Anna.

En la catedral de Santa Sofía de Kiev uno puede ver un fresco que representa a la familia entera: Yaroslav, Irene (o Ingigerd, como era conocida en Rus) y sus cinco hijas y cinco hijos. Yaroslav casó a tres de sus hijas con príncipes extranjeros, exiliados, que vivieron en su palacio: Isabel (Elizaveta) con Harald III de Noruega (que obtuvo su mano por sus hazañas militares en el Imperio bizantino); Anastasia de Kiev con el futuro Andrés I de Hungría y su hija menor, Ana de Kiev, se casó con Enrique I de Francia, que rigió en este país durante la minoría de edad de su hijo. Otra hija puede haber sido Ágata que se casó con Eduardo el Exiliado, heredero del trono de Inglaterra, y que fue madre de Edgar Atheling y Santa Margarita. Su hija mayor Dobroniega o Dobroñeva (o según otros fuentes su hermana) se casó con Casimiro I el Restaurador, rey de Polonia.

Yaroslav tuvo un hijo de su primer matrimonio con Anna, hija de Conrad de Swabia(?), (cuyo nombre cristiano era Ilya (1020†). Yaroslav le casó con Estrid-Margarita (?), hija de Svend I de Dinamarca), y seis hijos de su segundo matrimonio. Teniendo en cuenta el daño que podría sobrevenir de las divisiones entre hermanos, les recomendó enfáticamente vivir en paz entre ellos. El mayor de estos, Vladimir de Nóvgorod, más conocido por haber construido la catedral de Santa Sofía de Nóvgorod, falleció antes que su padre (1020-1052). Tres de sus otros hijos—Iziaslav, Sviatoslav (1027-1076) y Vsevold (1030-1093)—reinaron en Kiev uno tras otro. Los hijos más jóvenes de Yaroslav eran Igor de Volinia (1036-1060) y Vyacheslav de Smolensk (1036-1057).



Fuente: Wikipedia y https://02varvara.wordpress.com/category/cultural/page/4/

viernes, 14 de enero de 2011

Cartel de Calatravas 2011...

Por Thor, Odin y Frey que allí estaremos!!!
... será cuestión de empezar a preparar el Knarr!


lunes, 10 de enero de 2011

Cántico Festivo del Clan


(siguiendo la entonación del video:)

Por Dinamarca anduve
buscando comerciar
armas y amigos traje
Más ganas de mojar.
…
Dejando atrás el barco
un río remonté
y en un verdoso valle
un claro me encontré
…
Tres vírgenes había
frías como el mar
se hacían las estrechas
mirar y no tocar.
…
Me fui con la más gorda
que puta me salió
después de cuatro noches
con hambre se quedó
…
Su hermana de noruega
cobraba un dineral
y siempre me dejaba
sin nada en el morral
…
Su madre es islandesa
y mucho a mi pesar,
su coño no lo enfría
ni el hielo de un glaciar
…
¡El clan Hávamál somos
venimos de alta mar
a quemar vuestras tierras,
saquear y violar!
…
¡El clan Hávamál somos
venimos de alta mar
a vaciar vuestras arcas,
despensas y no más!
...


viernes, 7 de enero de 2011

Los miembros del Clan Hávamál (III)

El tercer miembro a presentar del Clan Hávamál 
en su faceta del siglo X:
Por famoso smird me tenían, por tener el poder de “atar” por el fuego. Por largo tiempo en la boer anduve reparando y decorando la skali del clan pero no fue siempre así…

Soy Frank Barlöngasson, hijo de Barluengr, orgulloso Upplandés, vasallo del Jarl Thorstein.
Viajo junto a Martín y Angus, los herederos de Perethor y casi siempre tuve una vida sencilla: trabajaba los campos, limpiaba la granja y, cuando me lo permitían, modificaba y reparaba cuanta herramienta encontraba… mi gran afición.
Padre pronto advirtió la destreza de mis manos y me envió con Ulfbert, un lejano compañero de armas con el que compartió algunas escaramuzas de joven. Pero era más conocido por artesano que por su saber hacer en la guerra.
Era costumbre antigua, de gente adinerada, intercambiar hijos con los amigos y conocidos durante algunos inviernos para instruirlos y educarlos adecuadamente, pues un padre suele ser blando con su propia progenie.

De Ulfbert tomé cuanto pude, conocimiento y saber, más bravo corazón y diestra mano con el hiriente hierro. Y bien me sirvieron  en cuanto crecí: trabajo de herrero encontré y heridas enemigas derramé… contento el cuervo estaba siempre conmigo.
*

Pero todo se mancilla con el tiempo… por cada misseri invernal atrás dejaba todo aquello: la antaño afilada, agresiva y combativa juventud era ahora eclipsada por el yunque, la carne y el buen beber que me otorgó la madurez.
Briosa panza ahora luzco no menos tozudez. El alcohol y el juego no son buenos compañeros, más nada en exceso. Me veo ahora trabajando para el Clan Hávamál: reparo, parcheo y, a cambio, lugar de reposo me aportan, pues con mi familia y el negocio en desgracia caí por mi excesiva y continuada embriagadez.
*


Pero lo que en un principio fue compasión y necesidad, ahora se traduce en amistad. Angus y yo hace tiempo que no somos ni patrón ni obrero. Otros lazos nos unen ahora, más parecidos a los de parentesco familiar, tiempo ha que me acogen como uno más.
Y como dijo el tuerto del trono en su sabiduría:

“Joven yo fui por tiempos, solo viajaba; perdido quedé en los caminos; me sentí rico cuando encontré a un amigo, es un hombre el gozo de otro.”
*